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Café Irlandés

Café Irlandés

Es un paseo agradable y obligado que debemos hacer a Irlanda, cuya capital es Dublín. Si queremos adentrarnos en la cuna de su delicado y fino café, no irnos a su origen, sería como hacer un recorrido incompleto.

Enfrentarse a condiciones al límite de frío en ese país, hacían que los lugareños para calentarse de forma frecuente apelaban al whisky o a bebidas calientes, así que era normal arrojar un poquito de alcohol en el tazón humeante.

El Café Irlandés es una modalidad que consiste en una mezcla de café caliente con whisky y un acabado de nata montada, es tan popular que me atrevería a decir que es conocida en casi todo el globo terráqueo.

Esta forma de preparar el café no es una moda, los bares más sencillos y austeros lo incluían, incluso antes de la revolucionaria practica de caracterizarlos.

Hoy conoceremos la fórmula, y cómo se hace este delicioso café espumoso, lleno de esa picardía escondida, la cual solo buscaba en sus inicios aplacar las vigorosas y aplastantes bajas temperaturas del lugar.

¿Qué ingredientes necesitas para hacer un Café Irlandés?

Ingredientes:

  • 10 ml de azúcar morena.
  • 40 ml de whisky.
  • 30 ml de nata ligeramente montada.
  • 90 ml de café espresso de tostado medio.
  • Nuez moscada recién molida.
  • 1 vaina de vainilla o canela para decorar.

¿Cómo se sirve y prepara el Café Irlandés?

El café irlandés se sirve en vaso de cristal o vidrio transparente, sin embargo, se ha extendido al tipo taza, con asa, el vaso Foyles original es tipo copa de balón o vaso de cerveza, de boca ancha.

Elaboración:

  1. Mete una cucharilla de tamaño normal en la copa y llénala de agua hirviendo durante cinco segundos, luego desocupa la copa y sécala rápidamente para dejarla caliente.
  2. Añade una cucharadita de azúcar morena y una medida de 40 ml whisky.
  3. Llena el vaso con café fuerte muy caliente, dejando 1 cm por debajo del borde. Remueve para diluir completamente el azúcar.
  4. Con mucha suavidad, vierte la nata medio montada dejando que caiga sobre el dorso de una cuchara, para que flote sobre el café creando una crema espesa.
  5. No remuevas ni agites la bebida antes de probarla.
  6. Decora con una vaina de vainilla, canela, o nuez moscada.

Un viaje del destino envuelve la creación del Café Irlandés

La localidad de Foynes en Irlanda, se estableció como puerta de entrada de viajeros de buena situación económica, procedentes de América, debido a su puerto marítimo y su aeropuerto internacional.

En 1943, Brendan O’Regan abrió una cafetería restaurante en la terminal del aeropuerto.

En una noche gélida de ese mismo año, un vuelo que había despegado de Foynes se vio obligado a regresar al aeropuerto, debido al mal estado del tiempo.

Se pidió a los empleados que volvieran a sus puestos de trabajo incluyendo el restaurante. Los pasajeros llegaron muy cansados y congelados, así que Sheridan preparó un buen café humeante con whisky irlandés.

La bebida fue recibida con locura y el chef recibió felicitaciones por su creación.

Motivado por el éxito, el chef trabajó un poco más en su receta añadiendo nata montada. El combinado se bautizó como Irish Coffee, se incorporó al menú y pronto su popularidad de extendió velozmente.

Al cierre del establecimiento donde trabajaba el chef Sheridan, consiguió un empleo en el restaurante de Rineanna, se llevó consigo la receta. Convirtiéndose en la bebida oficial de bienvenida para los viajeros que llegaban a Irlanda, y así fue como en 1951 llamó la atención de un periodista americano.

El reportero, llamado Stan Delaplane, quedó tan contento con el Café Irlandés, que compartió la experiencia al volver a casa con su amigo Jack Koeppler, propietario de un local en San Francisco. Se trataba del Buena Vista Café.

En 1952 el chef irlandés recibió una oferta que no pudo rechazar, y se marchó de Europa.

Debido al impulso que le hizo el periódico ‘The San Francisco Chronicle’ y la fama que le dieron los clientes del Buena Vista, fue ganando popularidad y la bebida de Sheridan terminó instaurándose como el café más famoso del mundo.

Algo más sobre el Café Irlandés

¿Sabías que el café irlandés es en realidad un cóctel? Conocido mundialmente, y para asombro de muchos, esconde innumerables misterios que aquí, te vamos a desvelar.

Los pioneros del café irlandés, combinados con alcohol y café, aparecieron hace más de 100 años.

En vista de su popularidad, las propias autoridades irlandesas decidieron registrar y oficializar un estándar, de cómo debe ser la preparación.

Un elemento de supremacía al preparar la receta del Café Irlandés es tener en cuenta el tipo de grano de café a manipular, debido a que éste ejercerá una influencia notable en su sabor final.

En 1972 se lanzó la famosa marca de licor Baileys, cuya base era café, whisky y crema de leche, según sus creadores se basa en la receta de la popular mezcla. También en muchos lugares, los Baileys se llaman “Café Irlandés Industrializado”.

El toque final que no debe escaparse, suele ponerse sobre la nata, un poco de chocolate en polvo, canela o nuez moscada.

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